Superbook App Icon
Superbook App
Open in the Superbook app
Skip to main content
Todos los episodios

El regreso del hijo perdido

Superlibro Episodio 212
Marcos se mete en problemas con su padre. Se esconde. Luis comienza a preguntarse si se puede perdonar lo que hizo Marcos. Superbook envía a Luis, Anita y Tuercas a una época en la que Jesús cuenta historias. Una historia nos muestra que no importa lo que hagamos, Dios siempre nos aceptará de nuevo en Su familia con los brazos abiertos cuando le decimos que lo sentimos.

Preguntas y respuestas relacionadas

Cuando hacemos algo mal, ¿qué debemos hacer?

Confesarlo.

La Biblia nos dice: "Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad". (1 Juan 1:9). Desde el principio, Dios quería una familia. Él desea tener una relación contigo, como un padre con su hijo. A veces lastimamos a nuestro padre. Pero, debemos disculparnos con él para arreglar las cosas. Así ocurre con nuestro Padre Celestial. La única forma de saber qué está bien o mal en este mundo, es por lo que Él nos ha revelado a través de su Palabra. También, podemos saber si hemos hecho algo malo por medio de la convicción del Espíritu Santo en nuestros corazones.

En el libro de Jeremías, Dios dice que Él hará un nuevo pacto con nosotros y escribirá su ley sobre nuestro corazón. Cuando pecamos o hacemos algo que Dios no quiere que hagamos, podemos sentir una sensación de culpa o tristeza, porque su Espíritu Santo está trabajando en nuestros corazones. Si hacemos algo incorrecto, necesitamos pedirle perdón a nuestro Padre Celestial y debemos tomar la decisión de no volverlo a hacer. Si nos cuesta dejar de cometer ese pecado una y otra vez, tal vez debamos pedirle a Dios que nos dé la gracia y fortaleza para superar ese pecado.

Tal vez también debamos buscar a alguien, como nuestros padres o un pastor, con quien podamos compartir nuestras dificultades. Siempre debes preguntarles a tus padres quién podría ser esa persona para confiarle estas cosas. Otra forma de superar el pecado es pasando tiempo en la Palabra de Dios (2 Timoteo 2:15). El rey David dijo: "En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti" (Salmos 119:11). La palabra de Dios es poderosa (Hebreos 4:12) y a medida que meditamos en ella, esta empieza a impactar nuestra forma de pensar y lo que deseamos hacer en nuestras vidas. Esto es lo que se llama una renovación de nuestra mente (Romanos 12:2).

La poderosa Palabra de Dios empezará a cambiar la forma en la que pensamos y a cambiar nuestros deseos. Otra forma de superar el pecado es pasar tiempo con Dios, en oración y en alabanza y adoración. Esto edifica nuestra relación con el Señor y nuestro amor por Él. Con el tiempo, nos enamoramos tanto de Dios que no queremos hacer nada que lo lastime.

Dios quiere que camines en victoria y no con el pecado (Romanos 6:23). Así que toma el tiempo para leer la Biblia, pasa tiempo en oración y adoración al Señor y pronto, verás que esas cosas que solían hacerte pecar irán disminuyendo cada vez. Obtendrás la victoria conforme caminas con Jesús.

Descubre el amor y el plan de Dios para ti

¿Por qué Dios nos permite equivocarnos?

Porque Dios nos ama, Él nos permite tomar decisiones. Cuando tomamos una decisión incorrecta, cometemos errores.

Cuando Dios creó a la humanidad, nos hizo a Su imagen y semejanza con libre albedrío, lo que significa que nos creó con la libertad de elegir entre el bien y el mal. Dios quería una familia. Él no deseaba tener robots. Como resultado, somos libres de seguir los caminos de Dios o escoger rebelarnos contra la verdad bíblica.

Adán y Eva pudieron escoger en el Jardín del Edén y tristemente, escogieron desobedecer a Dios. Después de la caída, Dios efectuó un plan para redimir a la humanidad, a través del sacrificio de amor de Jesús y todo lo que debemos hacer es "escoger" creer en Él y seremos salvos. Una vez que somos salvos, debemos continuamente escoger obedecer a Dios y seguir sus caminos.

Sin embargo, como humanos, vamos a cometer errores. La clave para una vida abundante en Jesús es reconocer cuando cometemos un error, Dios nos ha dado la libertad de tomar esa decisióny luego pedirle perdón a Dios por nuestro pecado (1 Juan 1:9).

Descubre el amor y el plan de Dios para ti

¿Qué tipo de amigo debes ser?

Las Escrituras dicen: "Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Hablando de amistad, la Biblia declara: "En todo tiempo ama el amigo, y el hermano nace para tiempo de angustia" (Proverbios 17:17). Entonces, la mejor forma de ser un amigo es seguir la regla de oro: "Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes" (Mateo 7:12). Y la clave es obedecer el primer mandamiento, que es amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, tu alma, mente y fuerzas (Mateo 22:37). El segundo mandamiento, que viene inmediatamente después, es amar a tu prójimo como te amas a ti mismo (Mateo 22:39).

Alguien una vez dijo que para tener una vida plena y gozosa, había que darle el primer lugar a Jesús, después a otros y por último, a ti mismo. Cuando tienes estas prioridades, serás un verdadero amigo para con los demás.

Descubre el amor y el plan de Dios para ti

¿Dios se enojará y me sacará de su familia?

No.

¡Tengo buenas noticias! Dios no está enojado contigo. La Biblia dice: "Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios" (2 Corintios 5:21). Debido a que Jesús tomó el pecado sobre sí, en la cruz, cada creyente que acepta a Jesucristo como su Señor y Salvador se convierte en un hijo(a) de Dios. El apóstol Juan escribe: "Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios". Romanos 10:9 dice: "...si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo". Al confesar a Jesús como Señor y creer en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, te haces parte de la familia de Dios y, no hay nada que puedas hacer para evitar que Dios no te quiera en su familia (Romanos 8:15).

Somos humanos, cometemos errores y pecamos de cuando en cuando (Romanos 3:23). Necesitas comprender que este pecado entristece a Dios, pero no está enojado contigo. Dios está triste porque sabe que el pecado puede lastimarte (Romanos 6:23) y Él no quiere verte en peligro. Así que cuando pecamos es importante que le pidamos perdón a Dios (1 Juan 1:9) para que nos limpie de nuestros pecados, los que recordamos e incluso los que tal vez podamos haber olvidado.

Pedirle disculpas a Dios por nuestros pecados se llama arrepentimiento. La palabra "arrepentirse" en griego literalmente significa "cambiar de pensamiento". Entonces, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, le estamos diciendo perdón a Dios y prometemos que, con su gracia y su ayuda, no volveremos a hacer cosas malas. Pero, incluso si pecamos otra vez, necesitamos saber que Dios nos ama. Él es nuestro Padre Celestial y quiere que pidamos perdón para podernos bendecir y protegernos de cualquier plan del diablo. El amor y el perdón de Dios para nosotros, por medio del sacrificio de Jesús en la cruz, es una de las razones por las que las Escrituras son buenas noticias.

Descubre el amor y el plan de Dios para ti

¿Por qué el hermano mayor estaba enojado con el hijo pródigo?

El hermano mayor se había quedado con su padre. Él estaba enojado con su hermano menor porque se había ido. El hermano mayor tenía razón. Pero, también tenía un espíritu orgulloso.

Este hermano obedeció la ley. Pero, no tenía el mismo amor que su padre y esa fue su debilidad. Como cristianos, puede ser fácil para nosotros caer en la misma trampa del orgullo espiritual en el que cayó el hermano mayor. Podemos decir: "Amo a Dios, pero no me gusta mucho la gente". Pero, esto demuestra una falta de madurez y entendimiento de lo que Dios desea para nosotros en esta vida (1 Juan 4:20).

El apóstol Juan dice que Jesús vino en gracia y verdad (Juan 1:17). Esto es significativo porque demuestra que, con Jesús, la gracia viene primero y la verdad después. Algunos cristianos cometen el error de sostener la verdad sin caminar en gracia y amor. La Biblia dice: "hablando la verdad en amor" (Efesios 4:15). En el importante capítulo de amor, 1 Corintios 13, el apóstol Pablo dice: "Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada" (1 Corintios 13:1-2).

El hermano mayor entendía y obedecía la ley, pero no comprendía la importancia del amor. Según señaló el padre, su hijo estuvo muerto, pero volvió a la vida (Lucas 15:32). Él había vuelto a su padre y eso era todo lo que importaba.

Debemos asegurarnos que no estamos juzgando a quienes han sido desobedientes a nuestro Padre Celestial, más bien, debemos mostrarles el amor y la gracia de Dios a quienes muchas veces están lastimados en su interior. La Biblia nos dice: "El amor nunca deja de ser" (1 Corintios 13:8). El padre en la parábola del hijo pródigo tenía verdadero amor; cuando su hijo rebelde volvió a casa él corrió a recibirlo (Lucas 15:20). Mostremos este mismo tipo de amor, a quienes están en nuestras vidas y necesitan ver al Padre Celestial y conocer su gracia y misericordia.

Descubre el amor y el plan de Dios para ti
Professor Quantum looking into camera
PyR del Profesor Pérez

App de la Biblia de Superlibro

Image
mobile preview
  • Biblia fácil de entender
  • Más de 20 juegos divertidos
  • Mira episodios completos de Superlibro gratis

¡Descubre mas sobre la aplicación y el impacto de Superlibro!

Icon
Superbook Kids Bible App

¡Descarga la aplicación Superlibro!

Haz que la Biblia cobre vida con videos, juegos y una Biblia fácil de entender para toda la familia.